31 octubre 2010

30 mil almas pidieron la paz



En conmemoración del Aniversario nº 15 de su asesinato, este es mi tributo al primer ministro israelí Itzjak Rabin, el que luchó por la paz en Medio Oriente. A continuación, algunos relatos de israelíes sobre aquella época, y mi vivencia sobre el Acto de Conmemoración en la Plaza Rabin de Tel Aviv.

Según me contaron, se trató de una muerte anunciada, que ningún israelí que quiera la paz pudo ver, ya que semanas anteriores a aquel 4 de noviembre de 1995, había graffitis y dibujos en las vías publicas, con la cara de Rabin envuelta en una Kefiá (turbante árabe), o con su cara tachada o el bigote de Hitler, en clara negación a las negociaciones que en ese entonces se acercaban mucho a la paz con el mundo árabe. Además aseguran los conocidos de su asesino, que varias veces había dicho que lo iba a matar.

Quien cometió este crimen histórico fue un judío religioso llamado Igal Amir, quien fue apresado inmediatamente luego de los disparos, se declaró culpable y nunca se arrepintió de lo que hizo. El gobierno le dio permiso para casarse tras las rejas, e incluso tuvo un hijo. A los 15 años de su condena, que se termina ahora, se abre hoy el debate en la sociedad sobre si merece la libertad. Tristemente vi religiosos asegurar por la televisión que no fue Amir el ejecutor del trágico hecho, aunque él mismo lo reconozca.

Por otra parte, como todos probablemente sepan, Rabin era muy cercano al cantante de rock israelí Aviv Geffen. Por su visión izquierdista del conflicto árabe-israelí, ellos se unieron en la convocatoria a la sociedad para que apoye las negociaciones de paz, uno desde el gobierno, el otro desde la música. Lifkot Lejá fue una canción conocida de Aviv Geffen, que su letra habla del recuerdo de un amigo que ha muerto. Geffen cantó esta cancion la noche en que le quitaron la vida a Rabin, su amigo político, sólo unos minutos antes de este terrible final. Y desde entonces canta esta cancion cada año en su conmemoración.

Aquella gran herida que dejó quitarnos a Rabin, fue para los israelíes como también para el pueblo judío en el mundo, una cicatriz que siempre nos quedará marcada, dado que fue el momento más cercano a la concreción de una paz verdadera. Luego de su muerte, costó unos 10 años a los israelíes atravesar el duelo social, y volver a creer en las intenciones como en la efectividad de las negociaciones, hasta llegar a hoy que pareciera volverse al punto de partida. No se ve un horizonte muy positivo luego de las conversaciones en Washington entre el actual 1º ministro “Bibi” Netanyahu y los países árabes. Hay cada vez menos esperanza en una solución, ya que el gobierno israelí decidió reanudar la construcción de casas judías en la zona árabe de Jerusalém, y por esto la Autoridad Palestina se abrió de las conversaciones.

El emotivo acto en la Plaza Rabin
El sábado 30 de octubre de 2010 se realizó el Acto en Recordatorio de los 15 años de la muerte de Rabin. Fue en el mismo lugar del hecho, en la que se llamaba Plaza de los Reyes de Israel, y desde su asesinato se llama Plaza Rabin.

Banderas, stickers, folletos de diversas corrientes políticas que buscaban adeptos, jóvenes y adolescentes israelíes, franceses, sudamericanos, estadounidenses, y de muchos otros países. Todos ellos vestidos con alguna jultzá (camisa) azul con el logo distintivo de las Tnuot Noar (movimientos juveniles) como Hashomer Hatzair, Hanoar Haoved ve Halomed, Habonim Dror, Tzofim, etc.

Familias con bebés y niños que nunca conocieron a Rabin, pero estudian desde su primer año de vida sobre este señor de voz pausada y profunda, de ojos francos y manos trabajadoras. Cámaras amateurs y de medios israelíes. Eramos 30 mil almas que se reunieron para seguir diciendo “Paz por tierra”, como nos enseñó Rabin.

En el acto habló el presidente de Israel, Shimon Peres, conciso pero preciso. Es sabido que no eran amigos con Rabin, pero demostró su interés en llegar a un acuerdo de paz, y recordó que “esta plaza es su plaza, y este sábado es su sábado”, ya que aquel 4 de noviembre hace 15 años en que lo mataron, también había sido motzei shabat.

Las palabras del nieto de Rabin en el acto Yonatan Ben Artzi fueron increíbles: “Los políticos cada año lo recuerdan, dicen palabras bonitas, con una sonrisa y se quedan sentados. Hace 15 años hacen lo mismo y no buscan la paz. Busquemos todos nosotros la paz, sea escribiendo en los blogs, en las redes sociales, entre la gente, pero no dejemos de buscarla”. Fue un discurso a gritos, enojado, apolítico, desde las entrañas. Me emocionó ver que este joven de treinta y pico de años pida a gritos que no idealicen a su abuelo sino que aprendan de sus acciones. Compartí su enojo con la hipocresía de la política, y me apena tener pocas esperanzas de que esta realidad cambie como Itzjak Rabin quería.

Entre discursos, se presentaron los músicos israelíes Cobi Aflalo, Mush Ben Ari, Ovadia Jamama, Abraham Tal, Meital Trabelsi, Dani Senderson, Ar El Skaat, Yuda Poliker, Rona Keinan, Roni Rejter, Shlomi Shaban, y por supuesto Aviv Geffen con su tema “livkot lejá” y Miri Aloni, quien cantó “Shir Lashalom” junto a jóvenes de las Tnuot Noar. El pluralismo del show fue interesante, ya que hubo religiosos cantando y la Lehakat Hamajol Hakibutzit, que es un grupo que presentó un poema en sordomudo.

Este acto, se dice, es el último que se hará en Kikar Rabin, en el 15 aniversario de su muerte. Los impuestos municipales de Tel Aviv por realizarse en su plaza, y el presupuesto que cuesta cada año, sumado a la cada vez menor convocatoria que hubo en estos años, hace pensar que no se hará otro acto como este ¿Será por eso que esta vez hubo el doble de gente que el año pasado? Espero que no. Espero que no olvidemos a Rabin como hombre de acción, con o sin actos, para continuar con su legado en un camino hacia la paz.