28 noviembre 2011

Ser referente barrial hoy

por Hagar Blau Makaroff

En Rosario hay toda clase de referentes barriales, cada uno con su estilo de hacer política. Algunos son referentes religiosos, otros partidarios, los hay apartidarios y jóvenes, como también experimentados de organizaciones controversiales. Un claro ejemplo de este último es Eduardo Delmonte de la Corriente Clasista y Combativa, quien actualmente se encuentra procesado por su forma violenta de protesta.

Algunos de Los referentes religiosos son la Hermana Jordán, de una de las comunidades Tobas y el padre Eduardo Montaldo del barrio Ludueña (declarado personalidad distinguida por el Consejo Municipal). Montaldo es del mismo enclave de donde era el afamado referente Claudio “Pocho” Lepratti, asesinado durante las represalias de hace diez años atrás (diciembre de 2001). Tras su muerte, el jóven referente dejó su legado en la organización Casa de Pocho. Otro conocido referente fue Rubén Naranjo quien creó (entre otras cosas) la Asociación Chicos para ayudar a los niños pobres. Pero hay otros nombres menos conocidos, Ruperto Chara del barrio Toba de Travesía, Cristina Echague de Barrio Itatí, y tras ellos la lista es interminable.

Son dos estilos marcados de referentes los que abundan en la ciudad: la de grupos y la del referente particular. El primero se maneja de forma horizontal, como es el caso de Giros en Nuevo Alberdi, movimiento independiente que defiende su territorio con muchas herramientas, dada la cantidad de estudiantes universitarios que colaboran. El segundo caso es el clásico, que viene trabajando desde hace tiempo, antes con claros rasgos asistencialistas del peronismo neoliberal de los años '90 y ahora adaptados a nuevas reglas de juego. En el grupo Giros, Tomás Monteverde es uno de los referentes con mayor liderazgo, teniendo apenas veinticuatro años. Como ejemplo de referente particular, Fany Godoy es la líder mas prominente de República de la Sexta.

Relato de Fany Godoy de sus comienzos como referente

Según Tomás Monteverde, "no es que vino un aparato político y puso un referente en el barrio, es gente como yo que trata de resolver las necesidades de la gente. No importa si el referente es joven o grande, de clase media o baja. El problema es cuando no hay una construcción colectiva que le de el lugar, porque de ser así, el trabajo que hace se vuelve una ambición de poder personal o interés de un partido".

No hay modo de contabilizar a ciencia cierta la cantidad de referentes rosarinos, pero el ex colaborador universitario Lucas De la Torre estima entre doscientos y trescientos. Además de los barrios humildes, hay ciento cincuenta asentamientos irregulares, donde hay mínimo un referente por asentamiento. Algunos se vuelven referentes por situaciones coyunturales (inundaciones, desalojos, elecciones) y después no siguen ese rol, y otros cuando comienzan descubren un camino para tomarlo como un trabajo político.

Explicación sobre la función de un referente según Lucas de la Torre

“Cuando estaba en el barrio de la Siberia (República de la Sexta) formábamos una red de instituciones donde participaban referentes políticos y organizaciones de base, que se habían formado a partir de un corrimiento del Estado de las funciones básicas. La ampliación de los cordones de pobreza y una menor participación estatal en el barrio generó este tipo de presencia en el territorio de los referentes”, recuerda De la Torre

En los '90 se profundizó esta función del referente que es intermediario entre el Estado (que achicó sus funciones) y los barrios. Desde entonces su labor es de contención social desde adentro del barrio, satisfaciendo demandas coyunturales con planes sociales y alimentos (la copa de leche y los comedores comunitarios). Paralelamente surgen vivencias culturales de la mano de estos bienes y servicios, que surgen en los dispensarios, centros culturales, murgas y talleres que los referentes organizan. De esta forma el Estado dio un lugar de mayor relevancia a éstos para garantizar la tranquilidad social.

Una descripción de Tomás Monteverde sobre el trabajo que realiza en su grupo Giros.

Los referentes en la ciudad no sólo sienten la responsabilidad de conseguir el statu quo de su comunidad porque forman parte de ella, sino que también se toman ésto como un trabajo con horarios fijos. “Fue tan fuerte la herencia cultural de estos últimos quince o veinte años que hoy, teniendo un distrito municipal cercano o un centro de salud, la gente se acostumbra a acudir primero al referente”, indica Lucas de la Torre. Tres son las causas: saben dónde vive, resuelve los problemas y tiene contactos útiles.

El padre Montaldo con los jóvenes en su comedor de Ludueña

En cada barrio hay uno o dos referentes que se destacan y tienen contacto con las autoridades como los concejales o diputados. A pesar del cambio de rol de estos últimos años, los referentes han sabido adaptarse bien, ya que no tienen más administración de los bienes, pero sí se los toma en cuenta para las decisiones políticas aplicadas luego a su barrio, además de que pueden (si son del partido oficial en el gobierno) tener un puesto con mayor probabilidad que los apartidarios, según Fany Godoy.

En Rosario el referente debió modificar su rol asistencialista con el cambio de color político del gobierno, perdió el lugar de detentar bienes y dinero, y hoy está a cargo de conseguir respaldo en los vecinos para realizar cada política de cambio, como el Presupuesto Participativo. De diez años a la actualidad, el proceso de descentralización consiguió este cambio de rol en la mayoría de los referentes, ya que no existe más por parte del Estado Municipal la cobertura de las necesidades básicas a través del clientelismo de repartición de bolsones de comidas ni planes sociales con dinero en efectivo, sino que existen las tarjetas de ciudadanía. Por su parte continúa la política de planes sociales del Estado Nacional, hoy con la Asignación Universal por Hijo principalmente.


Canción escrita por León Gieco dedicada a Pocho Lepratti, referente de barrio Ludueña. Interpretación de Mercedes Sosa y Gustavo Cordera en el ámbum Cantora.

Ver Informe sobre el progreso de la investigación, conclusiones y fuentes